
Hay evidencias que no pueden negarse, nuestra mirada se encorva, nuestros hombros juegan cada día más cerca del suelo y las lesiones y molestias son nuestra última colección de cromos.
La elección del rosa chillón para nuestra camiseta sólo es otra evidencia de que los años cuentan para Intocables, y que camuflamos con estridencias y bromas patibularias el camino a la edad madura, el pisito con la novia, la tele y las pantuflas.
Los jueves en el pale ale, nuestro refugio tabernario y juvenil cada día pierde comensales, borrachos e integrantes juerguiles. Uno es el peor caso, abstemio, lesionesky, poeta aburguesado y/o hamburgesado. Todo esto viene a cuento de q causo baja, MANDAGÜEVOS, y veo el perfil más inflamado de nuestras barrigas.
Panza arriba, panza abajo, nuestros partidos son un canto del cisne q nunca fuimos. P
ato mareao, Intocables es un extertor de futbolistas q temen los equipos cuajados y firmes, como teme el general militar las emboscadas guerrilleras .Por contra, somos alimento de colistas, de cuarentones, q ven en nuestra salsa la suya y ahí nos ganan por la experiencia acumulada, por los minutos paseados en el extraperlo de los bajos fondos.
ato mareao, Intocables es un extertor de futbolistas q temen los equipos cuajados y firmes, como teme el general militar las emboscadas guerrilleras .Por contra, somos alimento de colistas, de cuarentones, q ven en nuestra salsa la suya y ahí nos ganan por la experiencia acumulada, por los minutos paseados en el extraperlo de los bajos fondos.Pues os digo una cosa, éste es el equipo que quiero. Porque es mi reflejo y porque me define y habilita, me acoge, me da mi sitio y mi medida. Me da, porqué no, unas horas de alegría a la semana q valen su peso en oro en la
aduana de los 30. Y no las cambio por nada.

Era el desgarrarse las vestiduras, el llanto de los niños y la pena en el rostro de las mujeres...cuando un futbolista cojitranco y torpón, del q se apoderó el Espíritu del Gran Raúl, resolvió en el área con un zurdazo mordido, llorón, certero. Esa fue la historia del finde pasado, cuando la ilusión y las ganas de un habitual de los quirófanos abrió el partido como un pan tierno, y de ahí la lluvia de goles que nos refrescó y sitúo en la parte más cómoda y holgada de la tabla, parriba. (5-0) 